La Malla Antimalezas es una tela no tejida de polipropileno (PP) diseñada para controlar el crecimiento de malezas de forma eficaz, duradera y respetuosa con el suelo. Actúa como barrera física que bloquea la luz solar impidiendo la germinación y el desarrollo de las plantas no deseadas, mientras su estructura permeable permite el paso del agua, el aire y los nutrientes hacia las raíces.
Con unas dimensiones de 0.9 x 5 metros y un gramaje de 50 g/m², es una tela robusta y resistente al desgarro, apta para uso prolongado a la intemperie. Se puede cortar fácilmente a medida con tijera.
Características principales
Tipo: Malla geotéxtil antimalezas
Dimensiones: 0.9 x 5 m (ancho x largo)
Material: Polipropileno (PP) no tejido 100%
Gramaje: 50 g/m²
Color: Negro
Cortable a medida: Sí
Resistente a rayos UV: Sí
Permeable al agua y al aire: Sí
Aplicaciones
Huertos y plantaciones: colocar entre hileras de cultivo para evitar malezas sin afectar el riego ni la aireación del suelo
Jardines ornamentales: instalar bajo mantillo, grava o corteza para una barrera antimalezas duradera sin herbicidas
Caminos y senderos: colocar como capa base bajo adoquines, piedras o gravilla para prevenir la aparición de malezas entre las juntas
Terrazas y patios: sustrato bajo pavimentos o instalaciones de diseño paisajístico
Control de erosión: previene el endurecimiento superficial del suelo y mantiene la actividad microbiana
Ventajas frente al uso de herbicidas
Sin productos químicos: no contamina el suelo ni las napas freáticas
Solución permanente: una instalación controla las malezas durante años
Permeable: el agua de lluvia y riego llega al suelo sin encharcamientos
Resistente a los rayos UV y condiciones climáticas de exterior
Fácil de instalar y cortar a medida con tijera común
Recomendaciones de instalación
Limpiar el terreno de malezas existentes antes de instalar la malla.
Extender sobre el suelo y fijar los bordes con grapas o piedras para evitar desplazamientos.
Para instalar plantas, realizar cortes en X en los puntos de plantación.
Cubrir con una capa de mantillo, grava o corteza para proteger la malla de la degradación UV y mejorar la estética.